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Ballena franca o ballena de los vascos
Eubalaena glacialis

Características

Ballena franca o ballena de los vascos (Eubalaena glacialis)
Foto: National Marine Sanctuaries en Wikipedia
Ballena franca o ballena de los vascos (Eubalaena glacialis)

La ballena de los vascos, también conocida como ballena franca del Atlántico Norte, es una de las especies de grandes ballenas más amenazadas del planeta. Su nombre se explica por su relación histórica secular con las costas de la Península Ibérica, donde durante siglos fue un recurso crucial para los balleneros. Hoy en día está prácticamente extinta en aguas españolas y portuguesas.

Son animales robustos y de cuerpo relativamente corto en comparación con otras grandes ballenas, alcanzando una longitud de entre 15 y 18 metros y un peso que puede oscilar entre 50 y 100 toneladas. Su coloración es predominantemente negra, aunque pueden presentar algunas manchas blancas irregulares en el vientre.

Una de sus señas de identidad más notables son las callosidades, unas excrecencias de piel áspera y blanquecina que se desarrollan en su cabeza, especialmente alrededor de los labios superiores, los arcos superciliares y la punta de la mandíbula inferior. Estas callosidades son únicas para cada individuo y están colonizadas por diversas especies de crustáceos parásitos, como las ciámidos o «piojos de ballena». Su patrón es tan distintivo como las huellas dactilares en los humanos, lo que permite a los científicos identificar y rastrear individuos a lo largo del tiempo.

Otra característica distintiva es la ausencia de aleta dorsal, lo que contribuye a su silueta lisa y redondeada en la superficie del agua. Sus aletas pectorales son anchas y cortas, con forma de remo, adaptadas para maniobrar con precisión en aguas poco profundas. La aleta caudal es ancha y con una hendidura profunda.

Su cabeza es grande, representando aproximadamente un tercio de la longitud total de su cuerpo. La boca es arqueada y contiene largas barbas de ballena, estructuras de queratina que cuelgan de la mandíbula superior y que utilizan para filtrar su alimento del agua. Estas barbas pueden medir hasta 2,5 metros de longitud y son más finas y flexibles que las de otras ballenas barbadas, lo que les permite capturar presas pequeñas.

Hábitat

Históricamente, la ballena franca tenía una distribución amplia en el Atlántico Norte. Durante las épocas de reproducción y cría, se concentraban en latitudes más bajas, mientras que en los meses de alimentación migraban hacia aguas más frías y ricas en nutrientes.

En lo que respecta a la Península Ibérica, las evidencias históricas, principalmente registros de la industria ballenera vasca que floreció desde la Edad Media hasta el siglo XVII, indican una presencia significativa de esta especie en el Golfo de Vizcaya. Los balleneros vascos desarrollaron una notable habilidad para cazar estas ballenas costeras, que probablemente se acercaban a la costa durante sus migraciones o para dar a luz sus crías en aguas más protegidas.

Los registros sugieren que las ballenas vascas eran relativamente abundantes en las cercanías de la costa cantábrica, desde Galicia hasta el País Vasco francés. Los puertos balleneros vascos, como los de Guetaria, Fuenterrabía, San Sebastián y Bermeo, se convirtieron en centros de una industria que tuvo una influencia profunda en la economía y la cultura de la región.

La presencia de la ballena vasca en otras áreas de la Península Ibérica es menos documentada, pero es probable que también frecuentaran las costas de Portugal y, quizás, algunas zonas del Mediterráneo occidental, aunque en menor número. Las Islas Baleares y Canarias, debido a su ubicación más meridional, probablemente no fueron hábitats de reproducción o alimentación principales para esta especie, que prefiere aguas más frías. Sin embargo, no se puede descartar la presencia ocasional de individuos durante sus migraciones.

Hoy en día, la situación es dramáticamente diferente. La intensa caza ballenera durante siglos diezmó las poblaciones de ballena vasca en todo el Atlántico Norte. En el caso de las aguas ibéricas, se considera que la especie está prácticamente extinta a nivel local. Los avistamientos son extremadamente raros y es muy improbable que exista una población reproductora residente en la región. Cualquier avistamiento moderno se considera un evento excepcional, posiblemente de individuos divagantes de las poblaciones del Atlántico Norte occidental.

Existe también una población de ballena franca en el Atlántico Sur.

Reproducción

Ballena franca o ballena de los vascos (Eubalaena glacialis)
Foto: National Marine Sanctuaries en Wikipedia
Ballena franca o ballena de los vascos (Eubalaena glacialis)

La ballena vasca tiene un ciclo de vida relativamente largo y una tasa de reproducción lenta, lo que las hace particularmente vulnerables a la caza. Alcanzan la madurez sexual entre los 6 y los 12 años de edad.

El apareamiento ocurre principalmente a finales del invierno y principios de la primavera en las zonas de reproducción, que históricamente podrían haber incluido aguas relativamente cálidas cerca de la costa ibérica. Los machos compiten por la atención de las hembras, aunque no se forman lazos de pareja duraderos.

La gestación dura aproximadamente 13 meses, y las hembras suelen dar a luz a una sola cría cada 3 a 5 años. Las crías nacen en los meses de invierno o primavera y son amamantadas por sus madres durante unos seis a doce meses. Durante este tiempo, la cría crece rápidamente, nutriéndose de la leche rica en grasa de su madre.

La fuerte conexión entre la madre y la cría es crucial para la supervivencia de esta última. Las madres son muy protectoras y permanecen cerca de sus crías durante el primer año de vida, enseñándoles habilidades esenciales para la supervivencia. La baja tasa de reproducción y el largo intervalo entre partos hacen que la recuperación de las poblaciones diezmadas sea un proceso lento y difícil.

Alimentación y costumbres

La ballena franca es un depredador filtrador que se alimenta principalmente de plancton. Utilizan sus largas barbas de ballena para filtrar grandes cantidades de agua, reteniendo las presas en su boca.

Su técnica de alimentación puede variar. A menudo nadan lentamente cerca de la superficie con la boca abierta, filtrando continuamente el agua. También pueden sumergirse a profundidades moderadas para encontrar concentraciones de presas, ascendiendo luego a la superficie para tragar el alimento atrapado en sus barbas.

Son animales relativamente lentos en comparación con otras ballenas, pero son ágiles y pueden realizar maniobras complejas en el agua. Se les ha observado realizando saltos, golpes de cola y vocalizaciones, aunque su comportamiento social no es tan bien comprendido como el de algunas otras especies de ballenas.

Históricamente, su tendencia a permanecer cerca de la costa y a nadar lentamente las convirtió en un blanco fácil para los balleneros, contribuyendo significativamente a su declive. Su naturaleza relativamente tranquila y su alto contenido de grasa, que las hacía flotar después de ser arponeadas, las convirtieron en la «ballena adecuada» para la caza, de donde deriva su nombre en inglés (right whale).

Curiosidades

Nivel de protección

Esta especie está considerada como EN PELIGRO DE EXTINCIÓN en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

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