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Topo ibérico
Talpa occidentalis

por Jano Creaciois

Descripción

Topo ibérico mostrando sus características manos
 
Topo ibérico mostrando sus características manos
Tiene el cuerpo alargado y de forma cilíndrica, casi sin cuello. Las patas delanteras son redondeadas, en forma de pala y acaban en 5 garras largas y fuertes preparadas para excavar. No tiene orejas y sus oídos se encuentran cubiertos por el pelo. Los ojos están cubiertos de piel que se transparenta. Su hocico es relativamente corto y afilado, y posee unas vibrisas que le sirven como sentido del tacto. La cola es muy corta, muy peluda, y mide 1,5 veces la longitud del pie trasero, está también provista de pelos que le sirven como sentido del tacto. Normalmente el Topo ibérico es de color negro brillante con reflejos plateados, a excepción del hocico y las patas delanteras, que son de color blanquecino. La cabeza junto con el cuerpo mide entre 9,4 y 13 cm, la cola entre 2 y 2,7 cm, y su peso varía entre los 34 y los 66 gramos.

El Topo ibérico posee un total de 44 piezas dentales, así, tanto en la mandíbula superior como en la inferior tiene 6 incisivos, 2 colmillos, 8 premolares y 6 muelas.

Hábitat y distribución

Habita todo tipo de prados hasta una altitud de unos 1.300 metros, evitando terrenos muy pedregosos. Construye el nido en un lugar escondido entre la fuerte vegetación.

Ocupa toda la Península Ibérica con excepción de los Pirineos. Falta casi por completo en Cataluña, norte de Aragón, Navarra y País vasco; por el contrario es muy abundante en Asturias. No ha sido localizado en las Islas Baleares ni en las Canarias.

No figura como especie amenazada, pero sí aparece recogida en el capítulo II del Convenio de Berna, por lo que se considera en peligro grave de extinción si no se adoptan especiales cuidados en cada país.

El hombre (Homo sapiens) figura como su enemigo, a pesar de ser los topos muy beneficiosos para la agricultura, al capturar insectos y oxigenar el terreno.

Reproducción

La época de celo tiene una corta duración, y normalmente tiene lugar entre los meses de marzo y mayo. Los machos entran en celo antes que las hembras, produciéndose la copula y a continuación el periodo de gestación que dura entre 28 y 42 días. Durante este periodo la hembra construye un nido esférico, situado aproximadamente a 1 metro de profundidad, para dar a luz entre abril y mayo, la única camada anual. Pueden nacer entre 2 y 8 crías, aunque lo más frecuente es que sean 3 ó 4. Éstas nacen sin pelo y con los ojos cerrados y pesan alrededor de 3,5 gramos.

Transcurridos los primeros 14 días de vida, les crecerá el pelo, y cuando cumplen los 22, abrirán por primera vez los ojos, para alcanzar al cabo de 1 mes, los 80 gr de peso. Continuarán los pequeños topos mamando de la madre hasta que alcancen las 4 ó 5 semanas de edad, abandonando el nido posteriormente para iniciar una nueva vida. Cuando los pequeños Topos ibéricos tengan entre 6 y 12 meses, estarán ya capacitados para poderse reproducir.

Alimentación y costumbres

La base de su alimentación son las lombrices de tierra que caza en el interior de sus galerías, sus larvas, babosas, materia vegetal, etc. Es un animal muy voraz; no aguanta demasiadas horas sin comer, y puede consumir entre 40 y 50 gr de alimento diario.

Es un animal solitario y subterráneo, que vive en galerías que pueden estar situadas a una profundidad de entre 5 y 70 cm, aunque lo normal es que estén entre 5 y 30 cm. Normalmente sólo abandona las galerías para alimentarse, beber durante la época de escasez, o cuando los juveniles abandonan el nido para comenzar una nueva vida.

Permanece activo durante las 24 horas del día, alternando periodos de actividad y descanso.

El Topo ibérico posee una vista casi nula y unos sentidos del olfato y oído muy pobres, por lo que su tacto se encuentra muy desarrollado, y como dijimos antes, se reside en los pelos del hocico y de la cola, pudiendo detectar presas a 1 metro de distancia.

Las huellas dejadas por el Topo ibérico son muy difíciles de encontrar debido a su vida subterránea; miden entre 1,1 y 1,5 cm, y cuando las deja en suelo blando, marca también el vientre al arrastrarse. Las 5 uñas dejan huella en una fila curvada de 5 depresiones.

Debido a su vida subterránea, tiene pocos enemigos, pudiendo ser capturado cuando se traslada por galerías superficiales o cuando sale al exterior por gatos y zorros, que normalmente no se lo comen.

Emite un gorjeo suave, que se vuelve más intenso cuando entra en combate.

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