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Alondra ricotí
Chersophilus duponti

por Cristian Pérez-Granados

Descripción

Alondra ricotí (Chersophilus duponti)
La alondra ricotí, anteriormente conocida como alondra de Dupont, fue descrita como especie en 1820, con el nombre de Chersophilus duponti por el naturalista francés Louis Jean Pierre Vieillot a partir de un ejemplar colectado por Léonard Puech Dupont, de ahí su nombre científico. Existen dos subespecies, la nominal que se distribuye por España, Marruecos y el norte de Argelia y Túnez, y la subespecie Chersophilus duponti margaritae, presente en el sur de Argelia y Túnez, y en el norte de Libia y Egipto.

La alondra ricotí es un paseriforme de tamaño medio, con 18 cm de longitud y un peso que oscila entre 35 y 40 gramos. Presenta un marcado dimorfismo sexual, siendo los machos más grandes y pesados. Posee un plumaje marrón, similar al del resto de los aláudidos, aunque el plumaje juvenil, aun siendo marrón, presenta cierto moteado que pierden tras realizar la muda completa de cuerpo a finales de verano. Es característico el alargado y curvado pico que presentan, así como las plumas rectrices externas, de color blanco, al igual que su pariente la alondra común.

Posee un comportamiento muy esquivo, siendo difícil de observar en el campo. Generalmente se desplaza a peón, aunque es posible verlas en vuelo, especialmente durante los primeros minutos del alba, realizando cantos en vuelo, que combinan con chasquidos de las alas. Su canto, un silbido audible hasta a 2 kilómetros de distancia, se produce generalmente al alba, antes de que salga el sol.

Hábitat y distribución

Su hábitat característico son áreas matorralizadas y llanas con elevada cobertura de suelo desnudo y ausencia de árboles. La altura media del matorral debe rondar los 20-40 cm. Parece que el resto de variables ambientales, como la altitud, clima o tipo de sustrato no influyen en el rango de distribución de la especie. La mayor parte de las poblaciones se encuentran por encima de los 1.000 metros de altitud; sin embargo también se conocen poblaciones, como las almerienses, que crían a nivel del mar.

Los movimientos realizados por la especie son muy pequeños, casi inexistentes, oscilando la dispersión media de la especie entre 100 y 300 metros, no habiéndose registrado nunca una dispersión superior a los 20 km, si bien se conocen movimientos dispersivos o fugas de tempero durante los meses más duros del invierno, dada su aparición en zonas donde no se reproduce.

Es uno de los paseriformes más amenazados de Europa, habiéndose estimado la población europea en tan solo 2.000-2.400 parejas reproductoras. Siempre ha debido de ser una especie con bajos números poblacionales; sin embargo el abandono de la ganadería, la destrucción de su hábitat y la escasa protección legal de las poblaciones de la especie han hecho que la tendencia poblacional durante los últimos años sea claramente regresiva, habiéndose extinguido más de 30 poblaciones en los últimos 20 años.

Por ello la creación de planes de conservación, entre los que se incluyan diversas medidas de conservación, como proteger las poblaciones, aumentar su conectividad, fomentar la ganadería o realizar manejo activo del hábitat, parece vital para asegurar la viabilidad de la especie.

Reproducción

Nido de alondra ricotí con tres pollos
Las parejas de alondra ricotí construyen pequeños nidos en el suelo, ubicados al cobijo de alguna mata, preferentemente con orientación al norte.

El celo comienza en los meses de febrero-marzo y las primeras puestas tienen lugar durante esos meses y las más tardías en julio, si bien la gran mayoría de los nidos se dan entre abril y mayo. El tamaño habitual de la puesta es de tres o cuatro huevos, durando la incubación 12 días y siendo llevada a cabo exclusivamente por la hembra.

Los pollos abandonan los nidos a la edad de 8 días, aunque requieren aún de ayuda parental durante 10-12 días más hasta que realizan los primeros vuelos.

Los nidos sufren tasas de depredación elevadísimas, generalmente superior al 50%, lo que hace que numerosas poblaciones estén fuertemente amenazadas debido a la presencia de depredadores.

Alimentación y costumbres

La alondra ricotí es una especie insectívora, que se alimenta especialmente de arañas y larvas y adultos de coleópteros y lepidópteros, si bien la alimentación de los ejemplares adultos nunca ha sido estudiada.

Libros

 

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