Animales de España y Portugal: Especies, ecosistemas, artículos...
Suscríbete a nuestra RSS
 
¿Quiere ver aquí su publicidad?
HomeMamíferosPequeños carnívoros → Marta (Martes martes)

Marta
Martes martes

Vídeo
por Jano Creaciois

Descripción

Marta (Martes martes) Es un mamífero carnívoro que pertenece a la familia de los mustélidos y se asemeja enormemente a la garduña (Martes foina), diferenciándose de esta en la mancha triangular de color naranja que posee en la garganta.

Su cuerpo es alargado, con la cabeza ancha, las orejas pequeñas y redondeadas, y el hocico puntiagudo. Las patas son cortas, provistas de 5 dedos, más oscuras que el pelaje y el pelo recubre totalmente las plantas de los pies. La cola es larga y gruesa, bien poblada de pelo y su longitud varía entre los 22 y los 27 cm., soliendo ser de longitud superior a la mitad del largo de la cabeza y el cuerpo juntos.

La cabeza junto con el cuerpo de la Marta, suele medir entre 42 y 52 cm, alcanzando los machos un peso de 1,2 a 2 kg., y las hembras entre 0,9 y 1,5 kilogramos.

El color general es pardo oscuro, más claro por el vientre y más oscuro por las patas. En el cuello aparece una mancha más o menos triangular, en forma de babero, que puede ser de color crema, amarillo o naranja, que se observa más nítido fuera de la época estival. El color de sus ojos es oscuro, y el de su nariz, negro. Las orejas están bordeadas por un color muy claro.

La Marta posee un total de 38 dientes, observándose en la mandíbula superior 6 incisivos, 2 colmillos, 8 premolares y 2 muelas, y en la inferior, 2 muelas más.

En cautividad puede llegar a alcanzar una edad de 20 años, pero en libertad la esperanza de vida de la Marta suele ser de 10 a 12 años.

En España, existe otra subespecie, que habita en Mallorca y su coloración general es más pálida.

Hábitat y distribución

Su hábitat está ligado a los grandes bosques, sobre todo los de coníferas, ocupando también bosques mixtos, hayedos, robledales, etc.

Vive en lo más profundo del bosque, apartados del medio humano, aquí es donde tiene su territorio, que puede recorrer en una sola noche y en el cual se encuentran los múltiples cubiles ubicados en huecos de árboles, nidos de ardilla, de aves, entre piedras, etc.

Se adapta a la vida desde el nivel del mar, hasta los 1,700 metros de altitud.

En la Península Ibérica, ocupa solamente una franja en el norte, que va desde Galicia hasta el norte de Lérida. No está presente en las Islas Canarias, y en las Baleares existe una subespecie, la Martes martes minoricensis.

Esta especie no figura como amenazada. Figura en el capítulo III del Convenio de Berna. La subespecie de las Islas Baleares, está en regresión, al estar sus poblaciones acusando el impacto humano producido por la explotación turística, necesitando ser protegida junto con su hábitat.

Reproducción

Podrían existir 2 periodos de celo, uno de ellos durante el invierno, que según diversos autores no se corresponde con un celo real, sino con un periodo de excitación o un falso celo.

El celo real de la Marta puede tener lugar entre los meses de junio y agosto y dura unos 15 días. Durante éste periodo, se observa más movimiento dentro de los territorios, poniéndose juntar varios machos para disputarse a la hembra. El macho vencedor, jugará y luchará con la hembra, en una verdadera parada nupcial, y tras fecundarla, la abandonará.

La hembra mantendrá los espermatozoides del macho vivos en el útero, pero no los fecundará hasta el mes de enero (implantación retardada), teniendo gestación real una duración la de unas 9 semanas.

El parto puede ser de 1 a 7 crías, aunque generalmente nacen entre 2 y 4, tiene lugar generalmente entre marzo y mayo, pudiéndose alargar hasta junio.

Las crías nacen desnudas, con los ojos cerrados, y pesando tan sólo unos 30 gramos. Al cabo de unas 5 semanas, abrirán los ojos, y continuarán mamando hasta transcurridas entre 7 y 8 semanas. Cuando cuenten con 2 meses, comenzarán a salir a jugar fuera del cubil, ocultándose rápidamente ante el menor ruido extraño. La jóvenes Martas no abandonarán a la madre hasta que ésta entre en celo de nuevo al verano siguiente, alcanzando la madurez sexual el macho entre los 15 y 40 meses, y la hembra sobre los 27 meses.

Alimentación y costumbres

La Marta se puede alimentar de pájaros y sus huevos hasta el tamaño del urogallo, ardillas, lirones, ratas, ratones, reptiles, conejos y liebres, anfibios, aves de corral, huevos, frutos, miel, insectos y larvas, y hasta crías de corzo.

Los huevos los come de una forma característica, haciéndoles un agujero alargado, casi rectangular, por donde sorbe el contenido. A veces si los huevos son muchos, puede enterrar alguno bajo el musgo, la vegetación, etc.

Cuando caza algún animal, comienza bebiendo su sangre, con lo que los excrementos pertenecientes a esa comida, presentarán un color negro.

Con excepción de la época de celo, la Marta es un animal solitario cuya actividad discurre durante todo el año y normalmente entre el atardecer y el anochecer, pudiéndose observar durante el celo también durante el día, con más frecuencia que a la garduña. Durante el día se encama en huecos de árboles, nodos de córvidos, de aves rapaces, o de ardillas.

Esta muy bien adaptada a la vida en el bosque, trepando ágilmente y saltando con espectacular precisión entre las ramas de los árboles.

Entre sus bien desarrollados sentidos, destacan el olfato y el oído excepcionales que poseen.

Normalmente en el suelo se desplaza a saltos. También sabe nadar aunque rehuye hacerlo.

Cuando se asusta emite chillidos y gruñidos, y despide una sustancia viscosa de olor desagradable, más intenso durante el celo, que normalmente utiliza para marcar el territorio.

Después de cazar una presa, la traslada a su madriguera, y si fuese grande o muy pesada, la arrastrará hasta un lugar seguro donde comerla con tranquilidad.

Las huellas de la Marta no son fáciles de detectar debido al pelaje que ocupa en las plantas de sus pies, y aún en terreno muy blando será difícil apreciar las huellas de los dedos interiores. Son muy similares a las de Garduña, diferenciándose únicamente en el tamaño superior de las de la Marta, y en que son más borrosas debido al pelo. La huella delantera mide unos 4,7 cm. de largo por unos 3,5 de ancho, y la trasera entre 4 y 4,3 cm. por 3 ó 3,2 cm.

Los excrementos miden entre 6 y 10 cm de largo por entre 1,2 y 1,5 cm. Son compactos, alargados, a veces en forma de salchicha, retorcidos y acabados en punta. A menudo son de color negruzco, y tienen un olor almizclado, persistente y agradable. Generalmente son depositadas en elevaciones del terreno con el fin de que sirvan para marcar el territorio, y frecuentemente en un lugar cercano a la madriguera. Pueden contener pelo, plumas y huesos, y entre los meses de septiembre y diciembre, pueden contener restos de bayas, huesos de frutos, etc.

La Marta afila las uñas en la base de los árboles, dejando a veces marcas en su corteza.

Entre sus enemigos figuran las grandes águilas y los mamíferos carnívoros de mayor tamaño que ella.

Vídeo

Libros

 
 



RSSSuscripción a las novedades por RSS

Mail RSSSuscripción a las novedades por correo-e

Noticias

Fuente: Quercus 

La publi

Servidor monitorizado por Minos TN
 

Suscríbete a nuestra RSS  Suscripción a las novedades mediante RSS


Suscripción por correo-e:  
Gracias a FeedBurner